El 27 de marzo de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación una reforma relevante al Reglamento de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI). Este cambio redefine la manera en que las empresas deben cumplir con sus obligaciones en materia de prevención de lavado de dinero en México.
La actualización no solo introduce nuevas obligaciones, también fortalece el control de las autoridades, amplía la supervisión y exige mayor claridad en la documentación de operaciones. En términos prácticos, el enfoque evoluciona hacia un modelo más estricto, basado en trazabilidad, control y análisis de información.
Mayor control por parte de autoridades
La reforma fortalece significativamente las facultades del SAT y la UIF. Ahora ambas autoridades pueden:
• Solicitar más información
• Realizar verificaciones más estrictas
• Utilizar bases de datos y presumir veracidad de información
• Ejecutar procesos sancionadores más ágiles
Esto implica que las empresas estarán bajo un monitoreo constante y más profundo.
Nuevas obligaciones para las empresas
Se amplían los requisitos que deben cumplir los sujetos obligados, entre ellos:
• Presentación de Avisos e Informes
• Conservación de documentación por 10 años
• Integración de expedientes más completos
• Implementación de auditorías internas o externas
El cumplimiento deja de ser solo administrativo para convertirse en un proceso integral de control.
Incorporación de Personas Políticamente Expuestas (PEP)
Se introduce formalmente la figura de Personas Políticamente Expuestas (PEP), lo que implica:
• Identificación obligatoria de este tipo de clientes
• Aplicación de medidas reforzadas
• Monitoreo constante de sus operaciones
Esto responde a estándares internacionales en materia de prevención de lavado de dinero.
Cambios en el manejo de operaciones
Se establecen nuevas reglas para:
• Acumulación de operaciones
• Determinación de montos
• Momento en que nace la obligación de reportar
• Avisos incluso en operaciones no concretadas
El objetivo es evitar prácticas como la fragmentación de operaciones para evadir reportes.
Modelo basado en riesgo (aún incompleto)
Aunque la reforma introduce el concepto de riesgo, no establece una metodología clara. Esto obliga a las empresas a:
• Crear sus propios modelos de evaluación
• Clasificar clientes según nivel de riesgo
• Justificar decisiones ante la autoridad
Impacto para las empresas
La reforma marca un cambio estructural: el cumplimiento ya no se basa solo en reportar, sino en demostrar la legalidad y coherencia de cada operación.
Las organizaciones deberán:
• Fortalecer sus controles internos
• Mejorar la calidad de su documentación
• Implementar auditorías constantes
• Prepararse para revisiones más rápidas y estrictas
Conclusión
El nuevo Reglamento PLD en México transforma el enfoque de cumplimiento hacia un sistema más riguroso, donde la trazabilidad, la evidencia documental y el análisis de riesgo son fundamentales. Las empresas que no se adapten a este nuevo entorno enfrentarán mayores riesgos operativos y sancionadores, mientras que aquellas que adopten un enfoque preventivo estarán mejor posicionadas para cumplir con la normativa y operar con seguridad.