El inicio de 2026 marca un cambio de paradigma en la relación entre el fisco y los contribuyentes. A través de su Comunicado 01/2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha formalizado una estrategia de "mejores prácticas" que promete mayor transparencia. El eje central es el Plan Maestro 2026 "Atención al contribuyente y fiscalización", un documento que busca equilibrar la vigilancia con la eficiencia operativa.
Hacia un Modelo de "Una Sola Auditoría"
Una de las noticias más disruptivas es el compromiso de realizar una sola auditoría por contribuyente en caso de incumplimiento. Esta medida busca eliminar el desgaste administrativo de revisiones múltiples sobre el mismo ejercicio. Además, la autoridad migra hacia un esquema de muestreo representativo; es decir, en lugar de exigir el 100% de la información, el SAT se enfocará en partidas específicas, agilizando los tiempos de cierre de las revisiones de gabinete y visitas domiciliarias.
Los 11 Perfiles de Riesgo: ¿Quiénes están en la mira?
El SAT ha definido con claridad qué conductas activarán sus sistemas de alerta. Estar en estos supuestos eleva drásticamente la probabilidad de una revisión:
1. Operaciones con empresas factureras (EFOS) o nomineras.
2. Declaración de pérdidas fiscales recurrentes.
3. Tasas efectivas de impuesto inferiores al promedio de su sector económico.
4. Operaciones con paraísos fiscales e inconsistencias en importación/venta.
5. Incumplimiento en retenciones de salarios a empleados.
Criterios Uniformes y Devoluciones Exprés
Para evitar la discrecionalidad, el SAT garantiza que todas sus oficinas aplicarán los mismos criterios en temas sensibles como la materialidad de operaciones, depósitos no identificados y gastos de mercadotecnia.
En cuanto a la liquidez, se anuncian tiempos récord para las devoluciones de saldos a favor:
• Personas Físicas: 5 días en promedio.
• Empresas: 30 días en promedio. (Ambos muy por debajo de los 40 días hábiles que marca la ley).
Conclusión
El mensaje de la autoridad es claro: se busca una fiscalización inteligente basada en perfiles de riesgo y no en la fiscalización masiva e indiscriminada. Para las empresas, esto significa que el cumplimiento preventivo y el monitoreo de la tasa efectiva de impuesto son más importantes que nunca. La transparencia prometida por el SAT debe ser correspondida con una contabilidad impecable y una vigilancia estrecha de la cadena de proveedores.